La Policía reportó la captura de tres sujetos por su presunta participación en la retención, hurto en su finca y posterior homicidio del profesor y productor arrocero Campo Elías Urrutia Vargas, hecho que ocurrió el 15 de diciembre de 2025 en el predio de su propiedad ubicado en la vereda Villa Rosa en Tauramena.
Los sujetos detenidos por las autoridades fueron identificados como Carlos Julio Daza (alias el Cogote); Wilson Javier Pabón (alias Negro Fantasma), capturados en Monterrey; y David Alfonso Salcedo, a quien las autoridades ubicaron en Puerto Gaitán (Meta).
Al confirmar el hecho, que fue revelado en medio de un encuentro con el gremio arrocero de Casanare, el comandante del Departamento de Policía Departamental, Coronel Pablo Galindo, informó que el éxito investigativo se logró rmediante un trabajo investigativo conjunto con la Fiscalía, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y el grupo élite de la Policía.
El oficial indicó que los tres capturados quedaron a disposición de la autoridad competente y, al momento del anuncio, comparecían ante un juez en las audiencias preliminares para su respectiva judicialización.
UN BRUTAL HOMICIDIO
El brutal asesinato de Campo Elías Urrutia Vargas, reconocido arrocero y exdocente, se reportó a las autoridades alrededor de las 9 de la noche del lunes 15 de diciembre de 2025.
Según el relato de los hechos, hacia las 4 de la tarde de ese día, tres individuos irrumpieron en la finca del señor Urrutia Vargas, empuñando armas blancas y un revólver, procediendo a intimidar a las cinco personas que se encontraban en el lugar, incluyendo al cultivador, las cuales fueron amordazadas y amarradas mientras les arrebataban sus pertenencias.
Entre los objetos sustraídos se encontraban tarjetas bancarias, cuyas claves de acceso fueron obtenidas bajo amenaza. Los delincuentes realizaron múltiples transacciones con estas tarjetas.
La situación escaló cuando los asaltantes confrontaron directamente a Campo Elías Urrutia Vargas, exigiéndole información adicional sobre sus productos financieros con el objetivo de robar más dinero.
Ante la rotunda negativa del arrocero a ceder a sus demandas, los criminales le quitaron la vida. Previo al hecho, los homicidas habían realizado diversos desplazamientos entre la finca, ubicada en la vereda Villa Rosa, y el casco urbano de Tauramena para manipular las cuentas bancarias.
Un elemento clave en la investigación es el hallazgo de dos motocicletas, presuntamente robadas de la finca de Urrutia Vargas, que fueron abandonadas cerca del centro educativo Siglo XXI.


