Desde hace varios días, algunos líderes políticos del departamento han planteado la necesidad de tener participación en cargos de toma de decisiones a nivel nacional, dentro del Gobierno de la Patria Milagro.
Sería, en principio, la respuesta lógica del presidente Abelardo de la Espriella al respaldo mayoritario que recibió en Casanare durante las elecciones.
Incluso se han puesto sobre la mesa algunos nombres con perfiles interesantes. Sin embargo, hasta ahora solo se ha oficializado un nombramiento: el de Raquel Rubiano, como asesora en el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
Pero no hay, hasta el momento, un viceministerio, una dirección de una entidad descentralizada o, al menos, una dirección administrativa que represente una verdadera posibilidad de gestión e incidencia para Casanare y la región.
Y justo en medio de esta espera aparece un mensaje de Luis Felipe Sarmiento, una de las caras más visibles de los Defensores de la Patria, la llamada manada en Casanare, agradeciendo a Abelardo de la Espriella por “las múltiples oportunidades planteadas” dentro del Gobierno nacional.

La pregunta es inevitable: ¿dónde están esas oportunidades y qué está pasando con ellas?
Mientras los integrantes de la manada criolla esperan su espacio en el Gobierno nacional, el coordinador —de quien se dice que tendría aspiraciones a la Gobernación— habría rechazado varios ofrecimientos. No los acepta, pero tampoco propone en su lugar a otros profesionales con el perfil necesario para ocupar esos cargos.
Si Sarmiento realmente piensa en ser candidato, está en todo su derecho. Pero por ese cálculo político no deberían dejarse perder oportunidades para el departamento.
Y hay que decirlo: el perfil del coordinador de campaña es bastante bueno. Incluso podría tener las condiciones para un viceministerio o una embajada. Su trayectoria y, sobre todo, su cercanía con el presidente hicieron soñar a Casanare con una representación de alto nivel en el Gobierno nacional.
¿Y entonces?
¿Ni rajan ni prestan el hacha?
¿Qué pasa con los demás líderes?
¿Será que ahora todos quieren ser candidatos mientras vemos a llaneros de Arauca y Meta llegando a cargos importantes?
Mientras tanto, Casanare sigue esperando, debatiendo y, al parecer, hasta rechazando oportunidades, pensando más en los cálculos individuales que en lo que realmente debería importar: el desarrollo y la representación del departamento.
Es necesario que los líderes dejen de hacer política para llegar a un cargo y empiecen a hacer política para que sea Casanare la que llegue al poder.


