Mamá, casos de la vida real

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Salmos 18:30 – Escudo es Dios a los que en él se refugian.

Queridas amigas, queridos amigos, en esta oportunidad voy a ser lo más sincera posible con ustedes respecto a mi vida.
Con cada nuevo día quisiera tener el control, pero sin llevar un minuto a minuto porque me rodean hermosos seres pequeños que no pueden llevar un estricto régimen militar, sino una vida de paz, vivencias, alegría, seguridad, tranquilidad, pero sobre todo su vida infantil.
Por lo tanto, aunque elaboro día a día mi plan de acción he ido aprendiendo que cada día trae su dinámica propia y que depende de mí agilidad y destreza saber llevarlo con la mejor actitud y sabiduría posible.
Ser mamá, mujer, ama de casa, emprendedora e hija, son las 5 facetas que vengo desarrollando últimamente; sin embargo, ser mamá ocupa el mayor tiempo de mi vida, le siguen ser mujer, ama de casa, emprendedora e hija.
Pero entre ser mamá, mujer, ama de casa y emprendedora, hay un choque de tiempos que me llevan a sentir frustración por lo que dejé de hacer en el día, y si le sumo a eso las veces que me enojé con mis hijas porque tuve que pausar alguna actividad por atenderlas, podríamos concluir que, entonces, no ha habido el tiempo para disfrutar y simplemente agradecer por el momento.
Entonces, recuerdo que fui yo quien pidió a Dios la oportunidad de estar en casa para atender a mis hijas y sí, se vale estar cansada, pero no renegar por la cantidad de veces que durante el día debí atenderlas, y mucho menos enojarme con ellas por mi cansancio.
En conclusión, si quiero tener el control debo ser capaz de saber en qué momento subo o bajo el volumen, pauso, adelanto, o apago para dar el siguiente paso que me conduzca a una nueva aventura.
Si tú también sientes que en ocasiones has perdido el control de la situación, del día o de tu vida, te invito a desconectarte de todo, a cerrar tus ojos, a descargar tus problemas, vaciar tu corazón, entregar tu vida al Señor, y retomar de nuevo el camino.
Ten presente que la vida extraordinaria es la suma de minutos fabulosamente bien vividos. Si haces que todos tus momentos sean excepcionales ya habrás ganado, porque los mejores momentos no los podemos vivir más adelante pues cuando menos lo esperamos nuestra vida estará terminando.
¡Te animo a lograr ser el mejor guía y ejemplo de amor para tus hijos! ¡Todo siempre será mejor!

Por: Anyela Roxana Pinto

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