La desaparición de Rafael Piragauta, conocido cariñosamente como Rafico, reconocido líder campesino de la vereda Peña Alta, en Pajarito, enluta y mantiene en angustia a las comunidades. Su caso vuelve a poner en evidencia una realidad que se repite en el campo: el abandono del Estado sigue dejando a los campesinos desprotegidos y expuestos a situaciones que ponen en riesgo sus vidas.
Rafico desapareció cuando se movilizaba por la vía terciaria Quebrada Negra–Sabanalarga, hacia su lugar de residencia. En este trayecto debía pasar por el cauce de la quebrada La Legía, debido a que no existe un puente que garantice un paso seguro.
Tras conocerse lo ocurrido, el Cuerpo de Bomberos de Pajarito y miembros de la comunidad adelantan labores de búsqueda. Sus pertenencias fueron encontradas aguas abajo de la quebrada y sus cabalgaduras fueron halladas sin vida en sus aguas. Sin embargo, Rafico continúa desaparecido.

Esta situación había sido denunciada reiteradamente por las comunidades de Peña Alta y Sabanalarga, que en varias oportunidades solicitaron a la Alcaldía de Pajarito y a la Gobernación de Boyacá la construcción de un puente colgante, sin que hasta el momento sus exigencias hayan recibido una solución.
La situación se agravó porque la otra vía de acceso que utilizaban estas comunidades también quedó comprometida. El pasado 23 de septiembre colapsó parte de la estructura de un puente colgante debido al deterioro de sus tablas. En ese lugar, otro campesino sufrió un accidente y perdió su macho al caer a la quebrada.
Dos hechos que evidencian las condiciones de riesgo en las que deben movilizarse las comunidades rurales, pese a las reiteradas advertencias sobre la falta de infraestructura segura.
Para quienes viven en las veredas, un puente no es un lujo ni una obra secundaria: es una necesidad para movilizarse, trabajar, sacar sus productos y regresar a casa sin poner en peligro sus vidas.
Las comunidades habían advertido reiteradamente sobre los riesgos y exigido soluciones a las autoridades competentes. Sin embargo, sus reclamos no han sido atendidos y hoy esta situación mantiene en angustia a las familias y enluta al campesinado de Pajarito.



