Una combinación de mal servicio y debilidad institucional para controlar la inatajable presencia de la oferta de transporte de pasajeros popularmente conocida como «UBER» o plataforma, está propiciando en Yopal la explosión de este tipo de servicio que genera controversias entre los transportadores tradicionales (taxistas), empresario del gremio, autoridades y voceros de esta modalidad de transporte.
Más de 270 automóviles y decenas de motos ya prestan la modalidad mediante diverso tipo de plataformas, generando reacciones como la de voceros del gremio «amarillo» que alegan que este tipo de transporte los está «llevando a la quiebra».
Sin embargo, una persona relacionada directamente con esta actividad, desmiente dichas afirmaciones y dice que es un trabajo que ha florecido porque resulta altamente rentable (hay conductores qaue hacen de 200 a 250 mil pesos diarios prestando el servicio), le ofrecen mayor seguridad, comodidad y aseo al pasajero, y frente al cual las propias autoridades han dicho que «trabajan con lo que pueden» frente a los controles para frenar la situación.
Esto dijo, por ejemplo, el subcomandante de Agentes de Tránsito de Yopal, Diego García, quien afirmó que «las plataformas no son ilegales, lo que sí lo es es el uso de vehículos no autorizados para la prestación del servicio de transporte de pasajeros en cualquier modalidad: individual o colectivo. (Ver entrevista).
El funcionario también reconoció la debilidad de la secretaría de movilidad para enfrentar la problemática y dijo que esos controles son apenas una parte del trabajo de los angentes de tránsito que son escasos para la alta demanda de situaciones que vive la ciudad…
«Somos tan poquitos que no entiendo porqué hay quiénes dicen o se quejan de ‘persecución’… no tenemos gente para andar persiguiendo a nadie y trabajamos con lo que tenemos que es realmente un personal muy poco para tantas necesidades», dijo.
Sobre el tema, una fuente que reclamó anonimato para dar testimonio al respecto, dijo que la prestación de este tipo de servicio es preferida por muchos usuarios. Incluso habló de una especie de «doble moral» en donde los directamente beneficiados con el esquema tradicional son los propietarios de los carros a quienes un taxista, con mucho esfuerzo, les debe entregar un «producido diario», además de garantizar la operatividad del carro, sus propios gastos, ganancia y combustible…
Si embargo, dijo que hay taxistas que se han salido de ese sistema para operar mediante la oferta por plataformas e incluso dijo que varios exfuncionarios de Movilidad prestan el servicio y obtienen buenas ganancias.
«Las plataformas y la tecnología llegaron para quedarse… antes operaba una en Yopal y ahora hay como cuatro o cinco, incluso de motos, es un tema que las autoridades deben regular porque se puede prestar para problemas el día de mañana porque los taxistas promueven cierto nivel de ‘acoso’ a quienes creen que está prestando el servicio de esa forma», dice.
Afirmó, por ejemplo que ahora a quien ven con un casco en el brazo, andando en moto, ya lo califican como UBER y le «montan perseguidoras»…


