La Universidad Nacional de Colombia presentó una propuesta para trasladar de manera definitiva los 127 caimanes llaneros que permanecen en la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, en Villavicencio, hacia la Reserva Natural Wisirare, ubicada en Orocué (Casanare). La iniciativa busca dar una solución de fondo a una problemática que se ha prolongado durante décadas y fortalecer la conservación de una de las especies más amenazadas del país.
La propuesta, denominada Gestión de emergencia del caimán del Orinoco (Crocodylus intermedius), plantea una alianza entre el Ministerio de Ambiente, Cormacarena, Corporinoquia, la Fundación Palmarito y la Universidad Nacional para enfocar los esfuerzos en la recuperación de poblaciones silvestres, más allá de la reproducción de ejemplares en cautiverio.
Según la Facultad de Ciencias de la universidad, varios de los animales han permanecido durante más de una década en cautiverio, superando ampliamente el tiempo recomendado para procesos de liberación. La institución considera que el objetivo de los programas de conservación debe ser la reintroducción de la especie en su hábitat natural y no su permanencia indefinida en centros de manejo.
La iniciativa surge en medio de la controversia por las condiciones de alimentación y manejo de cientos de caimanes llaneros distribuidos entre la Estación Roberto Franco, la Universidad de los Llanos y el Parque Agroecológico Merecure. Organismos ambientales han advertido riesgos para la supervivencia de la especie, catalogada en peligro crítico de extinción.
Además del traslado, la Universidad propone redefinir el papel de la Estación Roberto Franco para que funcione como centro temporal de incubación y cuidado de crías destinadas a programas de liberación, siempre que exista una estrategia oficial de reintroducción previamente definida por las autoridades ambientales.
El documento también plantea crear una mesa técnico-científica permanente y regularizar la situación de los ejemplares que actualmente permanecen en otras instituciones, como la Universidad de los Llanos y el Parque Merecure, con el fin de garantizar su bienestar y mejorar el control sobre la especie.



