Por Guillermo Carrero Ibáñez
Con el debido respeto a los actuales dueños del poder administrativo de Yopal y planificadores urbanos contratados, es el pueblo quien, en última instancia, debe decidir cuál es el mejor sitio para hacer las inversiones públicas.
Yopal no puede crecer destruyendo su patrimonio arquitectónico, como lo son las primeras e iniciales construcciones del primer hospital de Yopal y sus distintas ampliaciones, para construir el Parque Malecón. Ese no es el camino del crecimiento urbano que necesitamos.
Tuve la oportunidad de asistir a la mesa técnica citada en el recinto del Concejo Municipal, para conocer el proyecto y avance del llamado «Malecón de Yopal» y me asaltan la siguientes dudas:
¿Por qué sacrificar las antiguas instalaciones del Hospital de Yopal, para hacer un Parque? ¿Acaso no existe más tierra para construirlo?
Según entendí, el proyecto involucra tres etapas que abarcan la sinuosidad del rio Cravo Sur, aguas abajo, desde el puente la Cabuya hasta la periferia del actual perímetro urbano.
La primera etapa busca ACABAR el patrimonio arquitectónico de nuestro pueblo, demoliendo la primera sede del primer hospital de Yopal y sus distintas ampliaciones.
Considero que el pueblo, urbanísticamente hablando, debe en lo posible, respetar la arquitectura comunitaria alcanzada por nuestros antepasados, para revivir y conservar la historia.
Hago un llamado a toda la población de Yopal para que participe en este proyecto y decida sobre el futuro de nuestro pueblo. No se quede callado.


