Mercado laboral en la Orinoquía y Boyacá: señales mixtas entre estabilidad, rezagos y alta informalidad

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Los más recientes resultados de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del DANE evidencian un panorama heterogéneo en el mercado laboral de departamentos clave como Casanare, Boyacá, Arauca y Meta, donde coexisten avances en ocupación con desafíos persistentes en calidad del empleo e informalidad.

La encuesta, que mide variables como ocupación, desempleo e inactividad laboral, confirma que el país mantiene una tendencia general de recuperación del empleo, aunque con marcadas diferencias territoriales.

Casanare: alta ocupación, pero con dependencia sectorial

En Casanare, los indicadores muestran una relativa estabilidad en la ocupación, impulsada principalmente por sectores como hidrocarburos, comercio y servicios. Sin embargo, el departamento sigue enfrentando una fuerte dependencia económica de actividades extractivas, lo que limita la diversificación del empleo.

Además, persisten brechas en formalidad laboral, especialmente en zonas rurales, donde buena parte de la población ocupada se encuentra en condiciones de informalidad o subempleo.

Boyacá: menor desempleo, pero con debilidad estructural

Boyacá continúa destacándose por registrar tasas de desempleo por debajo del promedio nacional, lo que lo posiciona como uno de los territorios con mejor comportamiento relativo en el mercado laboral.

No obstante, este resultado contrasta con una realidad menos favorable: una alta proporción de empleos en sectores de baja productividad, como la agricultura y el comercio informal, lo que impacta directamente en los niveles de ingreso y calidad de vida.

Meta: dinamismo económico con retos urbanos

En Meta, particularmente en su capital Villavicencio, se observa un mayor dinamismo en la generación de empleo, asociado al crecimiento del comercio, la construcción y los servicios.

Sin embargo, el departamento enfrenta desafíos en la absorción de mano de obra joven y en la reducción del desempleo urbano, donde la presión del crecimiento poblacional sigue siendo un factor determinante.

Arauca: rezagos persistentes en el mercado laboral

El caso de Arauca refleja uno de los panoramas más complejos. Aunque se registran niveles de ocupación, estos están marcados por una alta informalidad y baja estabilidad laboral, con predominio de actividades primarias y economías de subsistencia.

Las limitaciones estructurales, sumadas a factores de orden público y baja diversificación económica, continúan afectando la generación de empleo formal en la región.

Un problema transversal: la calidad del empleo

Más allá de las diferencias entre departamentos, el informe del DANE deja claro que el principal reto no es solo generar empleo, sino mejorar su calidad.

Indicadores como la subocupación, la informalidad y los bajos ingresos siguen siendo comunes en estas regiones, lo que evidencia que la recuperación del mercado laboral en Colombia aún es desigual y frágil.

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