En la tarde del domingo 7 de diciembre, Pedro David Nieves Mosquera, alias “Garabato”, protagonizó una nueva fuga de la cárcel La Picota.
La evasión se produjo alrededor de las 4:20 p.m. mediante la modalidad conocida como “cambiazo”: un visitante quedó en la celda en reemplazo del recluso mientras este abandonaba el penal. El visitante señalado, según el informe preliminar, es Alexander Marulanda Ríos, quien permanece bajo custodia y será puesto a disposición judicial.
Nieves Mosquera cumple una condena de 28 años por secuestro extorsivo agravado —una pena que lo convierte en uno de los reclusos de mayor perfil por delitos de impacto— y registra además antecedentes por hurto y extorsión en distintas jurisdicciones.
La gravedad del caso y el modus operandi de la fuga han llevado a la Fiscalía y al INPEC a abrir investigaciones administrativas y penales por presuntas fallas en el control de visitas y vigilancia interna.
El prontuario judicial de “Garabato” muestra una trayectoria de criminalidad continuada y multifocal ligado durante algún tiempo a la temible banda criminal de «los Garbanzos» que por largos años asoló el norte de Casanare con delitos como secuestro, extorsiones y homicidios.
En 2023 fue noticia por planear, desde una celda, el secuestro de un empresario en Tunja (Boyacá). Según la Fiscalía, coordinó y ordenó procedimientos delictivos comunicándose desde el centro penitenciario, una conducta que evidencia su capacidad de dirección criminal aun estando recluido.
Ese mismo año, un episodio similar terminó con su captura minutos después de haber salido de la Cárcel Modelo, cuando se detectó su participación en nuevos hechos delictivos.
Registros regionales y locales complementan la radiografía criminológica de Nieves Mosquera.
Diversas indagaciones de autoridades en Casanare y Arauca lo vinculan con redes de extorsión y con acciones delictivas en el piedemonte llanero —robos, exigencia de pagos por bienes agrícolas y coordinación de golpes a terceros— en ocasiones actuando junto a otros alias conocidos en la región como «Los Garbanzos» y la banda de «Mono MIlton».
En 2016, por ejemplo, se le relacionó con hechos de robo en fincas de Paz de Ariporo y exigencias económicas a cambio de no quemar maquinaria agrícola; en Arauca fue judicializado por presuntas extorsiones a integrantes de grupos musicales.
Los investigadores subrayan dos rasgos sobresalientes en su conducta criminal: la capacidad de mando a distancia y la adaptabilidad a distintas economías delictivas (extorsión, secuestro, hurto). Esa combinación explica por qué, aun recluido, era considerado un objetivo prioritario por las autoridades.
Además, su recurrente contacto con el mundo exterior —a través de visitas, celulares contrabandeados o intermediarios— habría facilitado tanto la ejecución de delitos como la planificación de evasiones.
La fuga de “Garabato” reaviva preguntas sobre los protocolos de control en La Picota y la eficacia de los mecanismos de investigación del INPEC.
La Procuraduría y la Fiscalía anunciaron que seguirán las indagaciones para esclarecer responsabilidades penales y administrativas; también se espera un conteo detallado de cámaras, bitácoras de visitas y el estado del personal de custodia al momento del escape.
Históricamente, episodios similares en La Picota han motivado sanciones y ajustes operativos, pero el escape de un condenado a 28 años vuelve a poner de relieve la emergencia de políticas más rigurosas para evitar la instrumentalización de visitantes y la impunidad.
En el terreno judicial, la Fiscalía tiene sobre la mesa no sólo la responsabilidad del cómplice que actuó como “reemplazo” en la celda, sino también la posible reactivación de causas por concierto para delinquir y la articulación de órdenes de captura a cualquier red externa que haya colaborado en la operación.
Para las víctimas de las organizaciones que coordinó Nieves Mosquera, la noticia supone además un riesgo real: la posibilidad de que, si logra huir definitivamente, retome actividades criminales que ya dejaron secuelas en Boyacá, Casanare y Arauca.
La comunidad judicial y las autoridades penitenciarias esperan que las pesquisas aclaren no sólo cómo salió “Garabato”, sino también qué brechas operativas permitieron el “cambiazo”. Mientras tanto, la alerta por su captura permanece activa a nivel nacional, en coordinación con las policías regionales y las fiscalías que conocen su historial.
Cronología delictiva de Pedro David Nieves Mosquera (alias “Garabato”)
- Febrero 2008 — Intento de extorsión en Yopal.
Autoridades registran antecedente por intento de extorsión a comerciante en corregimiento El Morro (petición de dinero). - 30 de enero de 2017 — Captura en Paz de Ariporo (operación Espartaco).
Allanamiento y captura de Pedro D. Nieves (alias “Garabato”), señalado como tercer cabecilla de banda que extorsionaba en el norte de Casanare al mando de «Mono Milton». - 1–4 de septiembre de 2023 — Liberación breve y recaptura en Bogotá / Tunja.
Noticias relataron que salió tras cumplir pena por extorsión pero fue capturado minutos después por nuevas investigaciones: presunta planificación de secuestro y robo. - 2023 — Coordinación de secuestro desde prisión (Tunja).
La Fiscalía lo relacionó con la planeación de un secuestro a un empresario desde una celda; medios narraron que coordinó con terceros. Actuó en coordinación con una mujer que se hizo pasar por «secuestrada». - Antecedentes múltiples — Vínculos con extorsión y hurto en Orinoquía.
Reportes regionales (Casanare, Arauca) lo vinculan a redes de extorsión, exigencias a productores y hechos en fincas rurales (robos y amenazas) como integrante de una estructura histórica que se denominó «los Garbanzos». - A lo largo de su expediente — Numerosos anotaciones y detenciones previas.
Los registros judiciales señalan múltiples anotaciones por delitos como hurto, lesiones, porte ilegal de armas y extorsión; la prensa reporta un amplio prontuario. - 7 de diciembre de 2025 — Fuga en La Picota (método: “cambiazo”).
Reportes nacionales informan que, sobre las 4:20 p.m., Nieves Mosquera escapó de La Picota mediante la modalidad en la que un visitante habría quedado en su celda. INPEC y Fiscalía abrieron investigaciones; un presunto cómplice/visitante fue detenido - 8 de diciembre de 2025 (cobertura posterior) — Búsqueda y repercusiones administrativas.
Hecho: Procuraduría y Fiscalía anunciaron investigaciones administrativas y penales para esclarecer fallas en control de visitas y custodia; órdenes de captura y coordinación interinstitucional fueron activadas.


