En medio de la creciente preocupación por el abastecimiento de gas natural en Colombia, Ecopetrol anunció el inicio de la perforación del pozo exploratorio ‘Sandía’, un nuevo proyecto costa afuera que desarrollará junto con Petrobras en el mar Caribe colombiano.
La iniciativa hace parte de la estrategia de ambas compañías para fortalecer las reservas nacionales de gas y reducir el riesgo de dependencia de importaciones en los próximos años, en un momento en el que la producción de varios campos actuales comienza a mostrar señales de declive.
Un pozo clave para la seguridad energética
El presidente encargado de Ecopetrol, Juan Carlos Hurtado, confirmó que la perforación de ‘Sandía’ empezará a finales de 2026 como parte de la campaña exploratoria del bloque GUAOFF-0, donde también avanzan los proyectos Sirius y Copoazú.
Este nuevo pozo será el último de la campaña offshore prevista este año y sus resultados podrían conocerse hacia finales de 2026, una vez concluyan también las pruebas del pozo Copoazú.
Según explicó la petrolera, el objetivo es ampliar la oferta de gas para garantizar el autoabastecimiento energético del país hacia 2030, especialmente frente a la disminución natural de producción en campos ya maduros.
Inversión millonaria en exploración
Ecopetrol reveló que durante 2026 destinará cerca de USD 625 millones exclusivamente a proyectos de exploración y desarrollo de gas.
Dentro de ese paquete se contemplan cinco pozos en el Piedemonte Llanero, tres más en el norte del país y dos pozos costa afuera, entre ellos ‘Sandía’, considerado una de las apuestas más importantes para el Caribe colombiano.
Además, la empresa busca acelerar los tiempos de desarrollo de estos recursos offshore, que normalmente tardan hasta 10 años en entrar en producción. La meta ahora es reducir ese plazo a entre siete y ocho años mediante nuevas estrategias de infraestructura y regasificación.
Sirius, el gran proyecto paralelo
La perforación de Sandía se suma al avance del proyecto Sirius, considerado uno de los hallazgos de gas más relevantes de la última década en Colombia.
Actualmente, Ecopetrol y Petrobras trabajan en el cierre de consultas previas con más de 120 comunidades y esperan completar ese proceso este año para que la primera molécula de gas pueda llegar a los hogares colombianos en 2030.
El bloque Sirius ya reporta cerca de 249 gigapies cúbicos de recursos prospectivos, consolidándose como una de las principales apuestas para sostener la matriz energética nacional.
Menos dependencia de importaciones
Mientras avanzan estos proyectos, Ecopetrol también ha venido ajustando su operación para liberar más gas al mercado interno.
La compañía redujo su consumo interno de 221 millones de pies cúbicos diarios en 2023 a 200 millones en 2024, además de incorporar gas licuado de petróleo como sustituto energético y optimizar la producción en campos como Fidratar y Floreña.
A esto se suman proyectos de regasificación en el Pacífico, Cartagena y Coveñas, que buscan darle mayor confiabilidad al sistema y evitar un eventual déficit energético en los próximos años.
Lo que está en juego
Para el sector energético, el éxito del pozo Sandía no solo significaría más reservas de gas, sino una oportunidad para frenar la creciente presión sobre las importaciones y garantizar estabilidad para hogares, industrias y generación termoeléctrica.
En otras palabras, el futuro energético de Colombia también se está jugando bajo el mar Caribe.



