DURAS CONDENAS A POLICÍAS QUE EN 2020 DIERON MUERTE A JOVEN FUTBOLISTA QUE SE NEGÓ A LAVAR UNA MOTO

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Una dura condena impuso la justicia colombiana contra una tripleta de patrulleros, uno de ellos autor material del homicidio de un joven futbolista y otros dos que trataron de encubrir el hecho que ocurrió el 24 de agosto de 2020 y cegó la vida del menor de edad que se perfilaba como una promesa del fútbol en colombia.

Los hechos se reportaron en la persona de HAROLD DAVID MORALES PALLARES un muchacho cartagenero que por ese año (2020) había viajado a Cali a probarse en las divisiones inferiores de varios equipos, ilusión aplazada por el regreso forzoso a su natal Cartagena debido a las restricciones por la pandemia de la Covid-19.

De regreso a su casa, el joven futbolista se dedicaba al auto-lavado en un lugar ubicado en el barrio San Francisco, hasta donde el 24 de agosto de dicho año llegó una patrulla policial exigiendo el lavado de una motocicleta, petición ante la cual se negó HAROLD DAVID recibiendo primero agresiones y hostigamientos verbales y luego varios golpes y contusiones a manos de los abusivos y furiosos uniformados.

Intimidado por los policiales, la víctima huyó del sitio para evitar más agresiones, ante lo cual los uniformados lo persiguieron y uno de ellos, el patrullero OCTAVIO DARÍO PORRAS VIDES, lo alcanzó en un sector boscoso y le propinó un disparo en el abdomen con su arma de dotación.

El menor de edad fue trasladado a un centro asistencial y allí murió.

Para tratar de encubrir su responsabilidad, PORRAS VIDES contón con la complicidad de otros dos integrantes de la Policía Nacional que plasmaron información falsa en los reportes oficiales para favorecer a su compañero autor del crimen.

Así las cosas, y según las pruebas y argumentos que presentó durante el juicio la Fiscalía, los uniformados IVÁN DARÍO OLIVO de ÁVILA y ESTEBAN GÓMEZ RICARD, señalaron en los reportes oficiales del caso que el deportista hacía parte de una pandilla y los había atacado con un arma artesanal, la cual obtuvieron y entregaron en cadena de custodia.

Sin embargo, testimonios, diferentes labores de policía judicial y las pruebas de balística evidenciaron que la versión de los policías era falsa pues el joven nunca portó ni usó un arma de fuego, y el artefacto hechizo aportado no era apto para disparar.

Los policías fueron capturados en diciembre de 2020 cuando empezó su trámite de judicialización y hoy, más de cinco años después de los hechos, se conocen las condenas de primera instancia emitidas en su contra.

Sobre el caso, un Juzgado Penal del Circuito de Cartagena (Bolívar) condenó a PORRAS VIDES a una pena de 44 años y 2 meses de prisión por el delito de homicidio agravado; entre tanto, su primer cómplice (OLIVO de ÁVILA) fue condenado a 13 años y 6 meses de prisión por favorecimiento agravado; mientras el segundo compinche (GÓMEZ RICARD) fue cobijado con 14 años de prisión por favorecimiento agravado y falsedad ideológica de documento público.

Contra estas sentencias proceden los recursos de ley.

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