SEÑOR ALCALDE CAMILO ABRIL TARACHE, ALCALDE DE PAZ DE ARIPORO, CASANARE:
¡LA COMUNIDAD CAMPESINA DE LA VEREDA LA PALMA TAMBIÉN MERECE SER ESCUCHADA!
(CARTA ABIERTA DE COMUNIDAD QUE RECLAMA UNA VÍA DECENTE PARA SU VEREDA…)
Señor alcalde, nos dirigimos a usted con todo respeto, pero también con la preocupación, la tristeza y la indignación que sentimos como habitantes de la vereda La Palma, quienes día tras día tenemos que enfrentar las difíciles condiciones en las que se encuentra nuestra carretera.
Señor alcalde, hoy le hacemos un llamado urgente para que se ponga la mano en el corazón y se coloque, por un momento, en los zapatos de nosotros, los campesinos que vivimos en estas veredas.
Cuando usted necesitaba el apoyo de la comunidad para llegar a la Alcaldía, visitaba nuestras veredas, recorría nuestros caminos y escuchaba las necesidades de la gente. También adquirió compromisos de mejorar las vías, echar material de terraplén y llevar maquinaria para solucionar los problemas de nuestras carreteras. Hoy nos preguntamos: ¿qué pasó con esos compromisos, señor alcalde? ¿Por qué ahora que necesitamos su presencia y su ayuda no vemos una solución para nuestra comunidad?


Le compartimos estas fotografías para que observe con sus propios ojos el estado en el que se encuentra esta alcantarilla, por donde cruza el agua de la quebrada.
La corriente está socavando y arrastrando la tierra de los barrancos que sostienen la vía, llevándose el terreno por partes y dejando cada vez más comprometido el paso. No estamos hablando de un simple hueco ni de una dificultad menor: estamos hablando de un problema que puede convertirse en una verdadera emergencia si no se atiende a tiempo.
¡Lo más preocupante es la seguridad de nuestros niños! La buseta escolar tiene que bajar a los estudiantes antes de pasar por este punto y volverlos a subir después de cruzar, debido al riesgo que representa el estado de la carretera.
Imagínese, señor alcalde, la preocupación que sienten los padres de familia al ver que sus hijos tienen que enfrentar esta situación para poder llegar a estudiar. También está en riesgo el conductor de la buseta, así como los motociclistas, los campesinos y todas las personas que transitan diariamente por este sector.
¿Quién responde si un día ocurre una tragedia? ¿Quién les devuelve la tranquilidad a unos padres de familia si sucede un accidente que hoy todavía estamos a tiempo de prevenir? No queremos esperar a que ocurra una desgracia para que nuestras necesidades sean atendidas. La prevención también es responsabilidad de una administración comprometida con su pueblo.
Además, el problema no se limita a esta alcantarilla. La carretera presenta numerosos huecos, sectores deteriorados, barrancos y partes que necesitan urgentemente intervención con maquinaria, afirmado y material de terraplén. Cada invierno y cada creciente aumentan nuestra preocupación, dificultan la movilidad y afectan el transporte escolar, la salida de nuestros productos y las actividades cotidianas de las familias campesinas.
Señor alcalde, nosotros también somos ciudadanos de este municipio. Los campesinos también pagamos las consecuencias del abandono de nuestras vías. Nuestros hijos tienen derecho a desplazarse de manera segura a sus escuelas; nuestras familias merecen tranquilidad y nosotros necesitamos carreteras transitables para trabajar, producir y llevar el sustento a nuestros hogares.
Por eso, le pedimos encarecidamente que no se quede solamente con las palabras. Le solicitamos que visite personalmente la vereda La Palma, que recorra esta carretera, que inspeccione la alcantarilla y que conozca de primera mano la situación que estamos viviendo. Que envíe a su equipo técnico, que evalúe los riesgos y que programe la maquinaria necesaria para intervenir los puntos críticos, recuperar los barrancos y mejorar las condiciones de la vía.
No queremos que nuestras solicitudes se queden archivadas ni que las promesas hechas durante la campaña se las lleve el viento. Queremos hechos, presencia institucional y soluciones concretas. La comunidad campesina necesita sentir que su alcalde también está para atender sus necesidades después de las elecciones, y no solamente cuando busca el respaldo de los ciudadanos.
Señor alcalde, con todo respeto se lo decimos: no se olvide de la gente campesina que creyó en usted y que hoy espera respuestas. Gobernar no consiste únicamente en ocupar un cargo; también significa escuchar, recorrer el territorio, cumplir los compromisos y atender oportunamente las necesidades de quienes más lo necesitan.
Hoy es la vereda La Palma la que levanta su voz. Mañana podría ser otra comunidad enfrentando una situación semejante. No permitamos que la falta de atención convierta una necesidad de infraestructura en una tragedia familiar.
Esperamos que este llamado llegue a su despacho y que usted nos dé una respuesta clara sobre cuándo se realizará la visita y qué acciones se tomarán para mejorar nuestra carretera. No pedimos lujos ni privilegios; pedimos una vía digna, segura y transitable para nuestros niños, nuestras familias y toda la comunidad.
¡SEÑOR ALCALDE, LA VEREDA LA PALMA EXISTE…
LOS CAMPESINOS EXISTIMOS Y NUESTRAS NECESIDADES NO PUEDEN SEGUIR ESPERANDO
Compartimos estas imágenes como evidencia de la situación que estamos denunciando y hacemos un llamado a la Administración Municipal para que atienda esta problemática con urgencia, responsabilidad y compromiso.
Confiamos en que todavía estamos a tiempo de prevenir una tragedia. Escuche a su gente, visite nuestra vereda y ayúdenos a encontrar una solución.
¡Las promesas se demuestran con hechos y el compromiso con el campesino se demuestra estando presente cuando más lo necesita!
Atentamente, la comunidad campesina de la vereda La Palma, Paz de Ariporo, Casanare.



