A partir del 1 de abril, el municipio de Aguazul pondrá en marcha el uso obligatorio del casco reglamentario para conductores y acompañantes de motocicleta, como parte de una estrategia de la Administración Municipal para fortalecer la cultura vial y reducir la accidentalidad.
La secretaria de Gobierno, Sonia Constanza Lozano, explicó que esta medida hace parte de un proceso pedagógico que se viene desarrollando desde febrero de 2026, acompañado por agentes operativos de tránsito contratados desde finales del año anterior.
“Estamos en una etapa de sensibilización para promover el respeto por las normas de tránsito. Ya realizamos tres meses de pedagogía y ahora iniciamos acciones más visibles como jornadas de concientización en las calles, donde los funcionarios dan ejemplo usando el casco”, señaló la funcionaria.
Durante esta primera fase, quienes incumplan la norma recibirán sanciones pedagógicas, que incluyen actividades comunitarias como apoyo en embellecimiento de espacios públicos o participación en campañas de sensibilización. Sin embargo, la Administración fue enfática en que la medida no tiene reversa.
“Estamos dando pasos firmes. A partir de julio iniciaremos la imposición de comparendos que pueden derivar en multas económicas si no se acatan las normas”, advirtió Lozano.
Según cifras oficiales, el municipio ha logrado una reducción progresiva en muertes por accidentes de tránsito: en 2023 se registraron 26 fallecimientos, en 2024 fueron 19 y en 2025 bajaron a 16. Además, en febrero de 2026 no se reportaron víctimas fatales, un hecho que no ocurría desde hace más de una década.
La secretaria también entregó recomendaciones para el puente de Semana Santa, uno de los periodos con mayor movilidad en el país. Entre ellas, revisar el estado técnico del vehículo, portar la documentación vigente, evitar el consumo de alcohol, no conducir con cansancio y abstenerse de usar el celular al volante.
La Administración Municipal reiteró el llamado a la ciudadanía para asumir con responsabilidad esta medida: “El casco salva vidas y su uso debe convertirse en un hábito sin excepción”, concluyó la funcionaria.


