Una orden directa a Migración Colombia dio el presidente Abelardo de la Espriella para que de inmediato se inicien operativos coordinados con la Policía Nacional que logren identificar y deportar a migrantes en situación irregular dentro del territorio nacional.
El anuncio generó opiniones divididas, al tiempo que De La Espriella reitero que «primero los colombianos, segundo los colombianos y tercero los colombianos», agregando que “no voy a aceptar a inmigrantes ilegales de donde sea que vengan que estén cometiendo fechorías en Colombia. Se van y los deportamos”.
De inmediato, diversos sectores comenzaron a cuestionar la capacidad institucional para poner en marcha ejercicios de deportación masiva de extranjeros y la efectividad de los mismos ante la alta «porosidad» de la frontera con el vecino país que facilita el regreso de los extranjeros deportados o expulsados de territorio nacional.
Expertos en los temas de estatus migratorio advirtieron también que se debe tener cuidado con el uso de términos como irregular o ilegal para referirse a la condición de permanencia de ciudadanos extranjeros en Colombia.


