¿QUIÉN ESTÁ GANANDO LA SILENCIOSA «BATALLA DE VOTOS» POR EL NORTE DE CASANARE…?

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ANÁLISIS PREELECTORAL

Por EL CALDERO POLÍTICO / EL NUEVO ORIENTE

Cuando en Paz de Ariporo se mueve una ficha, tiemblan los tableros de todo el norte. Así ha sido históricamente: el pulso político de esta tierra se marca desde allá. Si «la Paz» se activa, el resto de municipios —Trinidad, Hato Corozal, Pore, San Luis y compañía— se alinean como en efecto dominó.

Por eso, a pocas semanas de definirse los apoyos al Congreso, todo el mundo se pregunta lo mismo: ¿pa’ dónde va a coger Paz de Ariporo?

Y no es para menos: el norte de Casanare se ha convertido en el campo de batalla más estratégico de esta contienda electoral. Con cerca de 80.000 potenciales votantes y una proyección de más de 34.000 votos efectivos, esta región tiene el poder de inclinar la balanza y definir el rumbo político del departamento.

Pero hoy por hoy, es tierra de nadie. Ninguna de las listas al Congreso tiene figuras con fuerza real en esta zona. Ni Cambio Radical, ni los Verdes, ni el Centro Democrático y mucho menos Pacto Histórico han logrado construir la estructura para mover electores de manera autónoma. El terreno está abierto. Y quien logre sumar aquí, puede terminar cambiando la historia

ELECCIONES EN 2023, UN TRAGO AMARGO PARA LOS VERDES

Aunque César Zorro ganó la Gobernación, su victoria en el norte fue apenas simbólica. En la mayoría de municipios, Marisela Duarte del Centro Democrático se llevó el triunfo. Zorro solo logró imponerse en territorios menores como Sácama, La Salina y Támara.

Desde entonces, el gobierno departamental ha intentado recuperar terreno llevando ambiciosos proyectos de infraestructura y se empleó a fondo con su programa de obras por autoconstrucción, construyendo puentes, alcantarillas, placa huellas y gas domiciliario. Pero el control político del norte sigue siendo una deuda pendiente.

UNA ZONA CON MEMORIA (Y EXIGENCIAS)

El norte recuerda con nostalgia a sus congresistas: Alí de J. Dalel, Gímber Chávez, Camilo Abril, Jairo Cristancho, se habían acostumbrado a tener representación en camara. Y aunque esa zona fue bastión liberal, hoy vota con pragmatismo. Eso explica el boom del Centro Democrático en 2019, cuando ganó alcaldías en Hatocorozal, Paz de Ariporo, Pore y Trinidad.

Ahora, con el Partido Verde en el poder departamental, la mayoría de las alcaldías del norte se encuentran alineadas con la gobernación, lo que supondría una ventaja para los candidatos de la lista verde en términos de estructura, recursos y capacidad de movilización.

La principal excepción es Paz de Ariporo, gobernada por Cambio Radical, que opera como un enclave político con lógica propia y alianzas con los gobiernos de Yopal, Tauramena y Monterrey. Esta también la alcaldía de San Luis de Palenque en manos del Centro Democrático, pero que necesita la ayuda generosa de la gobernación, por lo que ya algunos lideres cercanos a la alcaldía están apoyando la lista verde.

Pero el electorado del norte está más volátil que nunca. Exige representación, inversión y presencia real.

¿Y PARA DONDE COGEN LOS DIPUTADOS?

Juan Fernando Mancipe está en caída libre. Peleado con el gobierno departamental, distante de la alcaldesa Damaris Abril, sin gestión, sin base popular, y con su imagen golpeada tras el cuestionado proceso de elección del contralor.

Jorge Eduardo García se fue con Cambio Radical, pero los votos que sacó en Pore, Támara, Nunchía y otros municipios venían de aliados liberales que hoy prefieren respaldar la lista verde para no perder inversiones. Incluso Cristian Vega, que ejerce curul de oposición en Paz de Ariporo esta mas cerca de apoyar la lista verde.

Omar Ortega, diputado y presidente del Partido de la U, ha venido ganando terreno en el norte, especialmente en Hatocorozal, donde la alcaldesa es de su colectividad. Ortega es de la línea del gobierno departamental, pero aun no canta su apoyo a la cámara de representantes.

Alejandro López es, sin duda, la ficha que puede cambiarlo todo. Con casi 10 mil votos en las pasadas elecciones, de los cuales 7 mil los saco en Paz de Ariporo, y presencia sólida en varios municipios del norte, es el líder mejor posicionado.

Aunque López no entró en la lista a la Cámara, su nombre sigue pesando.

Es cercano al gobernador y fue uno de los políticos mejor rankeados en una encuesta de finales de año pasado, donde  obtuvo más del 70% de aprobación de su gestión,  una imagen que ha construido a partir de la gestión de obras y, especialmente, de su liderazgo en el programa de autoconstrucción de la Gobernación de Casanare, una iniciativa de alto impacto social que le ha permitido establecer vínculos directos con comunidades en municipios como Paz de Ariporo y otros del norte del departamento. Ese trabajo le da una capacidad de influencia que trasciende las estructuras partidistas tradicionales.

Hasta ahora no ha dicho a quién apoya. Su silencio mantiene en vilo el panorama político, se rumora que estaría tejiendo una alianza suprapartidista con miras al 2027, su decisión podría inclinar la balanza en estas elecciones.

¿Y ENTONCES QUIEN SE IMPONDRA EL 8 DE MARZO?

El norte ya no responde a lealtades automáticas o a promesas políticas vacías. Es un territorio estratégico, con un tremendo regionalismo, con votantes cada vez más exigentes, que valoran la gestión por encima de los logos.

Por eso, la ausencia de candidatos fuertes y el silencio de Alejandro López convierten al norte de Casanare en un enigma electoral. Quien logre descifrarlo, puede quedarse con una de las llaves más importantes del poder departamental.

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