Daniel Josué Zambrano Cáceres, un sujeto que el 16 de enero de 2025 secuestró y abusó sexualmente de una niña de 9 años, a quien luego asfixió hasta causarle la muerte y arrojó su cadáver a un río, fue condenado luego de que aceptó su responsabilidad en los monstruosos hechos ocurridos hace casi un año en Chiquinquirá (Boyacá).
El oscuro individuo terminó aceptando de manera voluntaria los cargos formulados por la Fiscalía que en una efectiva investigación facilitara en menos de 72 horas la captura del individuo, incluso antes del cuerpo de su víctima (LAURA VALENTINA PÁEZ) quien a los cinco días de su desaparición fue hallada sin vida luego de una intensa búsqueda.
Zambrano Cáceres fue condenado por un juez penal de conocimiento a 45 años de prisión como responsable de abusar sexualmente de la niña de 9 años de quien se apoderó cuando ella salió a pasear su mascota en inmediaciones de su vivienda en Chiquinquirá.
El rapto, que generó movilización general de la sociedad chiquinquireña, fue conocido por la madre de la niña cuando regresó de su tarea como vendedora ambulante, hacia las 3 de la madrugada del día 17 y de inmediato desplegó acciones investigativas de personal del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y de la Sijin de la Policía Nacional.
Seguimiento de cámaras y pesquisas permitieron establecer que el sujeto, abordó a la menor de edad en vía pública y mediante engaños la trasladó a bordo de un vehículo a Nariño (Boyacá). El condenado, quien era vendedor de frutas y latonero y quien había estado previamente en el lugar, ya había intentado aproximaciones no solo con su víctima sino con otras niñas del sector.
La investigación de las autoridades estableció que durante el recorrido la menor fue agredida sexualmente y asfixiada.
Finalmente, el desalmando lanzó el cuerpo a las aguas del río Minero, donde fue encontrado y recuperado por un grupo de soldados que hacían parte de una comisión de búsqueda, cinco días después de los hechos y dos días después de la captura del individuo como principal sospechoso de esta monstruosidad.
El automotor implicado en los hechos fue ubicado en un taller de latonería y pintura adonde Zambrano Cáceres lo llevó, intentanto ocultarlo.
En las inspecciones los equipos de policía judicial encontraron fluidos biológicos y otros detalles que fueron valorados por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses y demostraron la indiscutible responsabilidad de Zambrano Cáceres en el hecho.
El hombre fue condenado por los delitos de feminicidio agravado, desaparición forzada y acceso carnal abusivo de menor de edad.
Además de cumplir la pena privado de la libertad en centro carcelarios deberá atender una inhabilidad de 20 años para el ejercicio de derechos y funciones públicas.
El fallo conocido quedó en firme, toda vez que las partes no interpusieron recursos.



