Equipos élite Fuerza Delta del Ejército de los Estados Unidos, expertos en acciones de alto riesgo y alta precisión, y que durante las últimas semanas hicieron un detallado análisis de los movimientos del presidente Nicolás Maduro, tuvieron a su cargo el asalto que permitió ubicar al presidente venezolano y ponerlo bajo custodia del gobierno norteamericano, en un ataque que incluyó bombardeos a sitios neurálgicos en Caracas, la capital venezolana.
En tal sentido, el amanecer de este 3 de enero de 2026 marcará los libros de historia como el momento en que la estrategia de «máxima presión» de la administración de Donald Trump pasó de las sanciones económicas a una acción cinética directa y masiva.

La captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por fuerzas especiales estadounidenses podría representar el comienzo del fin de un ciclo de 25 años de chavismo en Venezuela.
Operativo y el «Factor Sorpresa»
Aproximadamente a las 2:00 a. m. (hora de Caracas), una serie de explosiones coordinadas sacudieron puntos neurálgicos como el Fuerte Tiuna y la base aérea de La Carlota
Aunque el régimen intentó declarar un «Estado de Conmoción Exterior», la velocidad del operativo —que incluyó ataques aéreos a gran escala para neutralizar la defensa antiaérea— dejó al mando militar venezolano en una parálisis momentánea.
El anuncio de Trump a través de Truth Social y X, confirmando que Maduro ya está «fuera del país» para enfrentar cargos por narcoterrorismo en Nueva York, ha validado lo que muchos analistas consideraban una «opción sobre la mesa» pero de ejecución improbable.
¿Vacío de Poder y Resistencia Interna?
Aunque actualmente muchos analistas aseguran que existe una dualidad de poder crítica en Venezuela, mientras Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello han hecho llamados a la «movilización popular» y resistencia desde ubicaciones desconocidas, la ausencia física de Maduro genera un colapso en la cadena de mando.
La gran pregunta para las próximas horas es si la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se mantendrá leal a la estructura sobreviviente o si, ante el hecho consumado de la captura de su líder, buscará una negociación para una transición hacia el gobierno reconocido por Washington.
Incluso, hay versiones que indican que la nula reacción de las fuerzas de defensa venezolanas ante el ataque norteamericano que duró menos de dos horas, sería un indicador de algún tipo de «complicidad» de un sector de las FANB con la acción militar estadounidense.

Reacciones Hemisféricas: un Continente Fracturado
La respuesta internacional no se ha hecho esperar, mostrando una polarización extrema:
Condena Total: Los presidentes Lula da Silva (Brasil) y Gustavo Petro (Colombia) han calificado el hecho como una «agresión imperialista» y una violación flagrante del derecho internacional, exigiendo reuniones urgentes en la ONU y la OEA. Lula ha advertido que esto sienta un «precedente peligrosísimo».
Respaldo y Celebración: Líderes como Javier Milei (Argentina) y Daniel Noboa (Ecuador) han celebrado el suceso con frases como «La libertad avanza» y «A todo criminal le llega su hora», viendo en este acto el fin de lo que denominan el «narco-chavismo».
Implicaciones Globales: ¿Hacia una Crisis Energética?
Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo que algunos calculan en más de 330 mil millones de barriles de petróleo crudo en su subsuelo y aunque en el pasado fue una potencia importante (con una producción superior a tres millones diarios de este hidrocarburo) la política petrolera del actual régimen ya reducido esta capacidad a niveles inferiores a un millón diario de barriles.
Sin embargo, esa capacidad energética ha acercado a potencias como China, Irán y Rusia al régimen venezolano, con el cual mantienen una activa relación económica, geopolítica y militar.
Por ello, la toma de control de estos recursos —punto central en la narrativa de denuncia del régimen— se estima que impactará de inmediato los mercados energéticos globales.
La reacción de Rusia y China, principales acreedores y aliados estratégicos de Maduro, será determinante para saber si este conflicto se limita a las fronteras venezolanas o si escala a una confrontación de potencias en el Caribe con consecuencias impredecibles para el continente americano.
Analistas dicen que la estabilidad de Sudamérica depende ahora de la gestión de la crisis de refugiados que esto podría disparar y de la capacidad de la comunidad internacional para evitar una guerra civil prolongada en territorio venezolano.
¿El cierre de la operación antinarco…?
Desde septiembre de 2025, el Comando Sur de los Estados Unidos (SOUTHCOM) ejecutó un despliegue masivo en el Mar Caribe bajo el marco de las «Operaciones Antinarcóticos de Mayores Capacidades». Este movimiento, que inicialmente se presentó como un cerco al tráfico de drogas, fue en realidad la fase de posicionamiento estratégico para las acciones tácticas vistas este 3 de enero.
Aquí el resumen concreto de la fuerza desplegada:
Se estima el despliegue de aproximadamente 2,500 a 3,500 efectivos adicionales, que incluyen unidades de la Marina, Guardacostas y fuerzas élite de operaciones especiales (Navy SEALs y Army Rangers). Estas tropas operan de forma integrada en una fuerza de tarea conjunta dedicada a la interdicción y vigilancia aérea.
La flota en el Caribe se fortaleció con:
- Destructores de la clase Arleigh Burke: Equipados con sistemas de radar Aegis y misiles guiados, proporcionando una burbuja de defensa aérea y capacidad de ataque a tierra.
- Buques de Combate Litoral (LCS): Embarcaciones rápidas y ágiles diseñadas para operar cerca de la costa, ideales para persecuciones y operaciones especiales.
- Buques Cortadores de la Guardia Costera (clase Legend): Plataformas de alta resistencia con sensores avanzados para monitoreo persistente.
Este movimiento, que inicialmente se presentó como un cerco al tráfico de drogas, fue en realidad la fase de posicionamiento estratégico para las acciones tácticas vistas este 3 de enero.


