Una «acción conjunta» de tropas del «Batallón Solidario» adscritas al Ejército en Casanare, con el refuerzo estratégico de un «escuadrón de apoyo» de COMFACASANARE, llevaron solución de vivienda a cuatro humildes familias de Casanare cuyas vidas se llenaron de alegría lueego de este «operativo de la solidaridad y el afecto»…
En un esfuerzo articulado entre la Caja de Compensación de Casanare, (COMFACASANARE) y los soldados, varias familias de la región han visto hecho realidad su sueño de contar con un hogar digno, un espacio seguro y adecuado para sus hijos en el corregimiento de Quebradaseca de Yopal, Casanare y la vereda Mariara del municipio de Orocué. Estas historias de superación y esperanza reflejan el trabajo solidario del Ejército Nacional, que no solo vela por la seguridad de Colombia, sino también por el bienestar de quienes más lo necesitan
De la incertidumbre a la estabilidad, construyendo un hogar digno
Yarledy Ortiz Naranjo, madre cabeza de hogar, llevaba años soñando con una vivienda propia y en condiciones adecuadas para su familia. Motivada por su deseo de brindarles un mejor futuro a sus hijos, comenzó a construir su hogar con el poco dinero que conseguía.
Adquirió ladrillos y cemento, pero debido a su falta de conocimientos en construcción, no sabía que su casa carecía de las estructuras básicas de seguridad, como vigas y reforzamiento adecuado, lo que la hacía vulnerable e insegura. Sin embargo, hoy, gracias al apoyo de la Caja de Compensación de Casanare y el Ejército Nacional, ese sueño se ha hecho realidad. La casa que había empezado a construir de manera precaria, ahora cuenta con las condiciones adecuadas para garantizar la seguridad y el bienestar de su familia.
“Tener la oportunidad de que los soldados apoyen el mejoramiento de nuestro hogar es algo invaluable”, comentó Yarledy, quien además ha enfrentado las dificultades de ser madre cabeza de hogar.

Yuliana Quintero: Un hogar adecuado para su familia
Al igual que Yarledy, Yuliana Quintero es madre cabeza de hogar y soñaba con ofrecer a sus hijos un hogar seguro. Gracias al esfuerzo conjunto con los soldados, su vivienda ha sido completamente mejorada. Ahora, su casa cuenta con una distribución que incluye una cocina, sala, comedor, baño y dos habitaciones. Esta remodelación no solo ha mejorado la calidad de vida de Yuliana y sus hijos, sino que también les ha dado la estabilidad y el confort que tanto anhelaban.
De la pérdida a la esperanza, logrando un hogar renovado y seguro
Yaneth Contreras es una mujer de 50 años que, junto a su pareja, vivió durante años en una humilde casa construida con latas de zinc. Esta familia sufrió graves consecuencias durante la ola invernal, cuando su techo fue levantado por el viento y la vivienda quedó inundada.
Además de sus propios desafíos, Yaneth y su familia han sido testigos de las dificultades que enfrentan sus padres, quienes son víctimas de desplazamiento forzado. Sin embargo, gracias al apoyo recibido, Yaneth ahora disfruta de una vivienda digna que le proporciona seguridad y estabilidad.
Yeny Sánchez y Efraín González: Alimentando con amor, un gesto de gratitud a quienes transformaron su hogar
Se trata de la cuarta familia beneficiada, que, como muestra de gratitud, ofrecieron la alimentación a los soldados que trabajaron en el mejoramiento de su vivienda. Esta familia, ubicada en la vereda Mariara del municipio de Orocué, ha visto transformada su vida gracias al esfuerzo de los uniformados, quienes han brindado su tiempo y esfuerzo para hacer posible esta mejora en su hogar.
Compromiso del Ejército Nacional
“Para nosotros, como soldados del Ejército Nacional, nuestra labor no solo se limita a la seguridad de nuestro país. Sabemos que las familias en las zonas rurales enfrentan grandes dificultades, y es por eso que también es fundamental brindarles la oportunidad de tener un hogar digno. Estas familias, que a menudo se ven olvidadas por las dificultades del entorno, merecen vivir en un lugar seguro y adecuado para sus hijos.
Con cada vivienda que mejoramos, no solo estamos construyendo paredes, estamos levantando esperanza, bienestar y una vida más digna para quienes más lo necesitan. Así, desde nuestro compromiso con la reparación integral de estas familias, buscamos hacer una diferencia real cumpliendo uno de sus sueños”, expresó el mayor Diego Mauricio Montaño, comandante del Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo N.°8.