A pesar de la polémica que levantó el reciente informe del mapa de riesgos electorales de la MOE que fija en diez los municipios casanareños con riesgo «medio» o «alto» frente a las elecciones de este 31 de mayo, lo cierto del caso es que hay cifras que demuestran que la situación sí amerita un mayor análisis de las autoridades.
Con respecto a la información, el Secretario de Gobierno Departamental, Julio Ramos dijo que habían recibido el informe con «sorpresa».
La actualización del Mapa de Riesgo Electoral (MRE) incorpora nuevos factores asociados a violencia y afectaciones al ejercicio democrático.
En esta versión se actualizan variables relacionadas con injerencia e intensidad del conflicto armado, presencia de actores armados ilegales, desplazamiento forzado y violencia contra liderazgos sociales y políticos.
Para el caso de Casanare, el análisis de riesgo consolidado por violencia muestra municipios en riesgo alto y medio, principalmente asociados a la presencia e injerencia del ELN y estructuras vinculadas al Ejército Gaitanista de Colombia (EGC) – Clan del Golfo.
Los municipios calificados por la MOE como con riesgo alto son: Yopal, Hato Corozal, Tauramena, Aguazul, Paz de Ariporo, Maní y Sácama.
Con calificación de «riesgo medio» aparecen Monterrey, Orocué y Villanueva.
Según un registro del Observatorio Político Electoral de la Democracia, en Casanare (entre el 1 de enero de 2025 al 30 de abril de 2026) se llevaron a cabo 15 hechos de violencia de grupos armados ilegales, 11 acciones armadas y cuatro amedrantamientos.
Los hechos tuvieron lugar en 7 municipios. (Ver cuadro)

Además, se identificaron algunos hechos de violencia contra liderazgos sociales y comunitarios, especialmente en municipios como Tauramena, Maní y Sácama, lo que incrementa las alertas sobre posibles afectaciones a las garantías democráticas y la participación política en el departamento.
En Casanare se registraron 7 agresiones contra liderazgos, entre estos 3 amenazas, 2 asesinatos y 2 atentados.



